Una de las convicciones operacionales esenciales es la de daño cero. Mientras ayudamos a nuestros clientes a evitar que su personal corra riesgos, resulta imprescindible que demos el ejemplo en nuestras instalaciones de todo el mundo.

Como nuestros empleados son nuestro bien más preciado, también son nuestra mayor responsabilidad. Creemos que todos los empleados deben poder confiar en que trabajarán en un entorno seguro, y podrán volver a sus hogares —sin haber sufrido daños— todos los días para reunirse con sus familias y amigos.

Nuestro enfoque de daño cero emplea muchas herramientas:

  • Sistematización: nuestro sistema global exclusivo de gestión del Empleado, Salud y Seguridad (Employee, Health, and Safety, EHS) reduce el riesgo y la variación en todo el mundo.
  • Estandarización: nuestros sistemas, programas y conducta de liderazgo estándar nos permiten garantizar que todos los empleados trabajen en un entorno seguro, independientemente del lugar del mundo donde se encuentren.
  • Automatización: aprovechamos la tecnología para mejorar nuestro desempeño en seguridad.
  • Liderazgo de seguridad: nuestro liderazgo se concentra en el análisis predictivo de seguridad en lugar de solo en registrar lo ocurrido después de un incidente.
  • Abordaje de gestión de riesgos: nuestro abordaje identifica los peligros y los riesgos potenciales para poder poner en práctica controles efectivos que evitan que nuestro personal sufra daños y que protegen nuestro medioambiente.
  • Participación global: sacamos ventaja de los beneficios de ser una compañía global, aprovechando y compartiendo continuamente la experiencia profesional en todas las áreas posibles.